
Aprovechando las vacaciones familiares ajenas, recibí de regalo desde Rio de Janeiro un espumante de origen Brasileño, teniendo en cuenta que en sus generosas tierras la vegetación se da como por arte de magia, la cepa escogida por el azar fue una Moscatel, pero el problema más grande es que soy reacio a los vinos dulces, de hecho las Demi –Sec las tolero hasta cierto punto.
Mi última dulce experiencia fue con una Martini Asti, este espumante marco un punto de exceso, creo que podría ser un trauma, en fin, el clásico y majestuoso picadillo de quesos y asado de fin de semana (carne a la parrilla) marcaron el inicio para destapar la botella de Garibaldi Moscatel, producido con cepas de Moscatel Blanco y Giallo Muscat con la mínima suma de 8.0% de alcohol.
La recomendación con las Moscatel es darles un golpe en bruto de frio, por lo general antes del consumo están en la heladera por 2 o 3 días, a 10 grados Celsius, esto para temperar el vino, pero después lo someto a un golpe de 15 minutos a -5 grados Celsius, esto para que el vino se concentre y me deje en copa sus aromas y su sabor, he de aclarar que los Moscatel son más resistentes que las Brut, y requieren menos cuidado. Cabe recalcar que en el método Asti el gas carbónico se origina en la primera fermentación no necesitando una segunda.
Amarillo pálido y unos toques leves de verdes se dejan ver, la espuma es suave y las burbujas tienen un lento subir en copa, al paladar es suave, muy balsámica, de gusto dulce quemante muy persistente, aromas a miel y frutas tropicales son inconfundibles, la acides es leve.
No sé qué opinarían ustedes, pero en verdad este espumante marca una diferencia con el Martini Asti, sencillamente es menos aguada, es concentrada en todo y tiene mucho mas sabor, ahora depende de cada uno que tan críticos seamos ya que la Italiana Martini nos dará un toque bastante Snob, pero esta humilde Garibaldi nos dará el sabor perdido en la Martini.
Yo me inclino por el sabor de este espumante Brasileño, es barato, tiene sabores nuevos, es fresco, tiene cuerpo y todo lo que se puede esperar de la brutalidad sudamericana, esa que no escatima en bonitos envoltorios ni en diseños de ribetes Franceses ni en opulentos dorados de la capsula, es lo que es, así de simple.
Mi última dulce experiencia fue con una Martini Asti, este espumante marco un punto de exceso, creo que podría ser un trauma, en fin, el clásico y majestuoso picadillo de quesos y asado de fin de semana (carne a la parrilla) marcaron el inicio para destapar la botella de Garibaldi Moscatel, producido con cepas de Moscatel Blanco y Giallo Muscat con la mínima suma de 8.0% de alcohol.
La recomendación con las Moscatel es darles un golpe en bruto de frio, por lo general antes del consumo están en la heladera por 2 o 3 días, a 10 grados Celsius, esto para temperar el vino, pero después lo someto a un golpe de 15 minutos a -5 grados Celsius, esto para que el vino se concentre y me deje en copa sus aromas y su sabor, he de aclarar que los Moscatel son más resistentes que las Brut, y requieren menos cuidado. Cabe recalcar que en el método Asti el gas carbónico se origina en la primera fermentación no necesitando una segunda.
Amarillo pálido y unos toques leves de verdes se dejan ver, la espuma es suave y las burbujas tienen un lento subir en copa, al paladar es suave, muy balsámica, de gusto dulce quemante muy persistente, aromas a miel y frutas tropicales son inconfundibles, la acides es leve.
No sé qué opinarían ustedes, pero en verdad este espumante marca una diferencia con el Martini Asti, sencillamente es menos aguada, es concentrada en todo y tiene mucho mas sabor, ahora depende de cada uno que tan críticos seamos ya que la Italiana Martini nos dará un toque bastante Snob, pero esta humilde Garibaldi nos dará el sabor perdido en la Martini.
Yo me inclino por el sabor de este espumante Brasileño, es barato, tiene sabores nuevos, es fresco, tiene cuerpo y todo lo que se puede esperar de la brutalidad sudamericana, esa que no escatima en bonitos envoltorios ni en diseños de ribetes Franceses ni en opulentos dorados de la capsula, es lo que es, así de simple.




